Frozen, la última gallina de los huevos de oro de Disney
Dos historias permiten ilustrar perfectamente el tirón que Frozen, la última gran historia de princesas de Disney, ha logrado tener entre la audiencia.
Dos historias permiten ilustrar perfectamente el tirón que Frozen, la última gran historia de princesas de Disney, ha logrado tener entre la audiencia.
¿Qué es lo que te viene a la mente cuando hablamos del valor de tu producto o servicio? ¿Sabes agregar valor a tu negocio? Aterricemos el concepto con un ejemplo de un problema que la mayoría padecemos diariamente.
Los sistemas de suscripción para acceder a los contenidos se han convertido en un elemento de moda y emergente en los últimos años. Aunque a los medios generalistas de información lograr que sus usuarios crucen la línea y se lancen a pagar por las noticias les resulta muy difícil (el éxito de los paywalls es más bien cuestionable), a las plataformas de contenidos bajo demanda no les ha resultado tan complicado.
No es una mera coincidencia que Rolex siga siendo tan relevante hoy como lo fue cuando se fundó en 1905. Cuando alguien menciona las palabras “reloj de lujo”, la mayoría de las personas evocan automáticamente una imagen de un Rolex.
Si algo se puede decir de Facebook en los últimos tiempos es que su situación se puede describir como complicada. La red social ha vivido escándalos de privacidad, ha visto cómo los anunciantes se quejaban y protestaban por la situación en la que se encontraban o han tenido que capear un temporal en términos de reputación en el que los consumidores amenazaban con dejar en masa el servicio.
Hace 10 años, los internautas rechazaban la publicidad porque era intrusiva y les impedía navegar en la red. Hoy, la principal queja de los usuarios digitales tiene que con la saturación que genera el exceso de anuncios.
En la actualidad, los prosumidores proponen nuevos formatos y ponen en marcha nuevas narrativas que ya han dejado de ser amateurs. Ante este exceso de información (de prosumidores y marcas) y el consumo multipantalla, el receptor está más activo e involucrado que nunca y la comunicación unidireccional es cosa del pasado.
Los rankings de marcas son uno de esos tipos de estudios que siempre tienen una buena recepción. A las marcas que aparecen en ellos les vales de forma destacada para demostrarse a sí mismas y a sus inversores que están haciendo bien las cosas.