Cómo el Internet de las Cosas transformará lo cotidiano
Internet de las Cosas (conocida por la sigla IoT, del inglés Internet of Things) hoy es mucho más que una revolución tecnológica. Fruto de la evolución continua de la computación y de la comunicación, se tornó una revolución social, con impacto directo en la vida de las personas, los negocios y el comercio.
NUEVA YORK — Antes de comenzar, debo hacer una confesión: yo solía ser un gran fan de Apple. Todavía recuerdo el vértigo que sentí cuando tuve mi iPod Mini en 2004, mi iPod de quinta generación en 2006, mi MacBook en 2007 y mi iPhone 4S en 2011. De paso también me compré un iPod Shuffle (para las dos o tres veces que he ido al gimnasio en los últimos cuatro años), un router Airport Wi-Fi y un Airport Express para ampliar la red. Pero el año pasado le di la espalda a Apple, y no me arrepiento.
Si bien los códigos QR (quick response – respuesta rápida) no son algo necesariamente nuevo –pues datan de 1994– su implementación a nivel empresarial y sobre todo, las actualizaciones que han sufrido a la par del boom tecnológico del naciente siglo XXI han hecho de éstos algo más que una tendencia, pues prácticamente son una realidad en cualquier sector y con diferentes fines.
Minneapolis.— Delta Air Lines planea comprar 11,000 tabletas Surface 2 de Microsoft para sus pilotos y así sustituir los pesados montones de libros y mapas que transportar alrededor ahora. Otras aerolíneas, como American y United, han comprado iPad de Apple para tal fin.
NUEVA YORK — Durante esta semana, millones de usuarios de Gmail notarán un cambio en su servicio. Al igual que el navegador web que lo contiene, Gmail tendrá pestañas.
La principal feria de tecnología en el mundo ha sido dominada, hasta el momento, por los nuevos televisores presentados por diversos fabricantes como LG, Panasonic, Sony, Sharp y Samsung; sin embargo, el verdadero protagonista es el formato llamado Ultra HD, o Super Hi-Vision, pues con esto se consolida como una de las tendencias que dominarán el escenario internacional en los próximos años.
Cuando Sir Martin Sorrell, presidente ejecutivo de WPP Group, el gigante de las agencias de publicidad, visitó Google el otoño pasado, el presidente ejecutivo de la firma, Larry Page, envió un auto para recogerlo en el Hotel Rosewood, a unos 32 kilómetros de distancia.