Ser 'buena onda' en la oficina tiene sus desventajas
Una persona respetuosa y amable siempre es bien vista y a menudo apreciada por otros. La habilidad para relacionarse con la gente es una cualidad que puede ser muy valiosa en el ámbito laboral. Sin embargo, ¿cuál es el límite entre ser buena gente y dejar que otros se aprovechen de ti? ¿En qué momento una postura muy complaciente puede afectar tu crecimiento profesional?