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De las más de 5 millones de empresas registradas en el país, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 60% no se ha dado cuenta de lo que les puede afectar el cambio climático para sus modelos de negocio.

“En cuanto al cambio climático, una organización se puede ver afectada en 4 puntos principales y hay que definir cuales son para cada empresa, el primero, riesgo por cumplimiento; segundo, riesgo físico; tercero, el riesgo reputacional; y cuarto, el riesgo por litigio”, explicó Jesús González, socio a cargo de prácticas de desarrollo sustentable para KPMG México.

 

El especialista consideró que para que una empresa reduzca sus emisiones o reinvente su estructura de procesos, primero debe tomar en consideración cómo le afecta a su negocio el cambio climático y al rubro en el que se desempeña.

“Sobre estos factores habría que identificar cómo le afectan al negocio en particular y depende de la industria en la que se desempeñe para ver qué regulaciones se deben de acatar en materia de cambio climático. Se debe ver cómo estamos parados ante los riesgos antes de hablar de un monto de inversión para cambiar la producción de la empresa; sería arriesgado hablar de montos”, agregó.

De acuerdo con el estudio “El clima cambia tu negocio”, publicado por KPMG, el factor de riesgo más grande aceptado por las empresas para volverse sostenibles o invertir a este respecto es el “Riesgo de Incumplimiento”, presentado por 72% de las empresas mexicanas, seguido de la amenaza física por desastres naturales u otros factores físicos con 50%; la reputación ante sus clientes 32% y riesgos de litigio.

Sin embargo, KPMG mencionó que estos factores se invertirán a corto plazo, en la medida en que la sociedad esté más educada y consciente de lo que implica el cambio en el clima.

“Hoy el riesgo más significativo es el riesgo de cumplimiento con 72%, pero pensamos que se pueden invertir y el que quedaría en primer lugar sería el riesgo reputacional; depende mucho de la región, pero en un mercado donde los consumidores están más educados, ellos mismos se dan cuenta que afectan al ambiente al comprar productos no ecológicos”, dijo.

Asimismo, González mencionó que si se quiere alcanzar la meta fijada por el ejecutivo de reducción de contaminantes en 50 millones de toneladas de bióxido de carbono (CO2) para 2012 y 30% a nivel país para 2020, el gran reto es alertar a la iniciativa privada de la importancia de considerar como vitales las afectaciones por cambio climático, así como apurar una legislación que norme las prácticas industriales en el país.

“El presidente Calderón ofreció una reducción a nivel país de 30% y cómo va a lograrlo, pues poniendo leyes que obliguen a cada empresa a identificar sus emisiones y luego a reducirlas. De no hacerlo, llegado el momento sólo las empresas que se hayan preocupado por invertir en modernización podrían tener ventaja competitiva”, dijo.

González apuntó que estas reestructuraciones empresariales son urgentes y que se calcula que para 2030 su finalización sería inminente ante el cambio climático mundial; la medida faltante al fijar metas de reducción es la legislación a prácticas empresariales.

“Si se quieren lograr estas metas se deben hacer leyes, sino no hay regulación y el empresario, lo que no se ha dado cuenta es que estas promesas no son sólo ambientalistas sino impactarán en los negocios y la economía”, mencionó.

El estudio de la consultora advierte que los 5 rubros obligados a reestructurar sus prácticas, debido a su inherente uso de energía y emisión de contaminantes son las relacionadas al plástico, aquellas con alto consumo hídrico, la industria pesada y metalúrgica, así como la maderera.

Al virar un negocio hacia prácticas sustentables no existe un monto determinado, ya que las empresas que paulatinamente han invertido y planeado la modernización de sus sistemas estarán a salvo de fuertes inversiones de capital para su total reinvención o en el mayor de los casos el cierre total.

“Es cuestión de que los empresarios se pregunten por sus afectaciones y estado ante el cambio climático sobre cómo va a afectar a su negocio”, aclaró el asesor de KPMG en referencia al preguntarle si existe algún monto estimado que pudiera costarle a una empresa el hacer una empresa de prácticas sustentables.

Fuente: www.MundoEjecutivo.com.mx / Por Gabriela Chávez Avilés)