Mié11262014

Last updateMié, 26 Nov 2014 11am

Back Está aquí: Inicio Arrow Artículos Ejecutivos Arrow Emprendedores Arrow Usa design thinking para evaluar tu idea

Emprendedores

Usa design thinking para evaluar tu idea

pansamiento
Los negocios verdaderamente innovadores crean una visión atrevida acerca de un futuro que aún no existe, resolviendo problemas que los clientes todavía no saben que tienen. Pero no sacan esa visión del aire; muchas compañías usan una estrategia llamada design thinking (pensamiento de diseño).

“Design thinking es una forma de resolver problemas”, afirma Jeanne Liedtka, experta en innovación en la escuela de negocios de la Universidad de Virginia. “Es una serie de herramientas que te ayuda a tomar decisiones en situaciones de incertidumbre, a las que comúnmente se enfrentan los emprendedores”.

Aunque la mayoría de las escuelas de negocios enfatizan en los estudios de mercado, el design thinking se enfoca más en la interacción con el mundo real y la experimentación. Muchos emprendedores naturalmente usan este método, pero por lo general es algo que se enseña en las escuelas de diseño como un proceso para crear nuevos productos.

Usando la metodología del design thinking, los emprendedores se convierten en antropólogos, estudiando a los clientes a los que esperan servir y usando ese conocimiento para poner rápidamente en sus manos prototipos. “El poder del design thinking es que obtienes un panorama profundo de las necesidades de tus clientes”, afirma Liedtka.

Design thinking también puede ser una forma de despegar cuando únicamente tienes una vaga idea. “La estructura de este método realmente ayuda cuando no tienes una pista de cómo iniciar”, dice Liedtka. Te ayuda a explorar y te guía para encontrar problemas que necesitan resolverse.

Liedtka divide el proceso de design thinking en cuatro etapas, asignando una pregunta clave a cada una. Intenta hacerte a ti mismo estas preguntas cuando estés creando un nuevo producto o negocio:

1. ¿Cuál es la oportunidad? El primer paso del design thinking es entender las soluciones que ya existen para el problema que estás intentando resolver o el grupo al que intentas ayudar. “Design thinking empieza con identificar un área de oportunidad, no una solución”, afirma Liedtka.

Para hacerlo, observa gente real en su ambiente natural. Por ejemplo, si quieres crear una mejor tablet, observa a un grupo de 10 ó 12 personas usando sus tablets actuales en la vida diaria. Observa: ¿Qué les gusta? ¿Qué les molesta? ¿Qué atajos usan para superar las fallas en el diseño? Estas respuestas destacarán los problemas que tus clientes no saben qué tienen –y que tú puedes resolver.

2. ¿Qué pasaría si…? En la segunda etapa debes empezar a imaginar soluciones. Toma la lista de las necesidades que descubriste en el campo, y luego haz una lluvia de ideas sobre diversas formas de satisfacerlas. Permítete ser creativo; asume que nada es imposible.

“Las ideas que generes no serán del todo inventadas y sin sentido”, dice Liedtka. “Están inspiradas en las necesidades que has identificado”. Al limitar tu proceso de lluvia de ideas con eso, incrementas las oportunidades de encontrar una solución viable y de crear un producto exitoso.

3. ¿Qué sorprende? Una vez que has expuesto todas las soluciones posibles, piensa cuáles son las que tienen mayor probabilidad de funcionar. “Estás buscando la zona de maravillar”, dice Liedtka. “Ésa es la intersección de algo que los clientes quieren, que tú puedes crear y que tenga un modelo de negocio rentable relacionado”.

En este punto, estás trayendo más estructura e información al proceso, esencialmente haciendo un negocio tradicional para cada opción. Con esa visión, filtra tus ideas a sólo unas cuantas opciones viables, unas seguras y otras más atrevidas.

4. ¿Qué funciona? Finalmente, crea prototipos para cada una de esas opciones y llévalas a los clientes que observaste en un principio. Cada prototipo debe ser extremadamente simple, permitiéndote observar y escuchar sus reacciones con la mínima inversión.

Después de tus observaciones, reúne la retroalimentación y repite, creando otra ronda de prototipos para evaluar. “Los pequeños experimentos son la forma en que fracasas o tienes éxito idealmente, rápido y barato”, sostiene Liedtka. Para cuando lleves tu producto al mercado, te sentirás más confiado de sus posibilidades de triunfar.

Soyentrepreneur

ads