¿Olvidó la contraseña? Crear una cuenta
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Tu Decides El Portal de negocios, management, emprendedores y ejecutivos exitosos

Wednesday
Jan 07th
Inicio Artículos Ejecutivos Recursos Humanos Cuida el filo de tus palabras
Cuida el filo de tus palabras PDF Imprimir Correo electrónico
Lunes 13 de Octubre de 2008 07:52
image hosted by ImageVenue.com

Los seres humanos tenemos un arma poderosa llamada lengua que puede sanar, alentar y consolar, pero a la vez puede lastimar y maltratar si no la usamos de forma adecuada. Recuerda que las palabras hirientes pueden dejar cicatrices en el corazón que nunca desaparecen.

Cuando tenía 10 años, era una niña gordita, fea y mi pelo era un matojo de greñas alborotadas.

 
Un día en la escuela un niño me preguntó: “¿Sabes lo que tienen en común un rinoceronte, un elefante y tú? Me hice la sorda y seguí caminando. De repente gritó en frente de mis amigas: ¡los tres son gordos y feos! Recuerdo la vergüenza que sentí, pero me reí a carcajadas para esconder el daño que causaron esas palabras que me dejaron una cicatriz.  De seguro alguna vez sufriste una cortadura profunda, que aún después de sanar, dejó una marca en tu piel que te recuerda ese episodio. Asimismo, unas palabras hirientes dejan cicatrices en el corazón que nunca desaparecen.

En definitiva, los seres humanos tenemos un arma poderosa llamada lengua que puede sanar, alentar y consolar, pero a la vez puede lastimar y maltratar si no la usamos de forma adecuada. Éste es el órgano más peligroso del cuerpo, con el que cometemos la mayoría de nuestras faltas. ¿Cuántas veces impulsada por la ira o dolor expresas palabras que causan daño a tus seres queridos?. Y luego de usar esa lengua afilada te excusas diciendo: “¡Realmente yo no soy así, fue el momento lo que me provocó!”.

He oído madres que les gritan a sus hijos: “Maldito seas, ¿por qué te tuve?; esposas que dicen a sus maridos: “Te odio, no debí casarme contigo”; y hombres que les alegan a sus mujeres: “No sirves para nada, eres una inútil sin mí”. Quizás estas palabras fueron expresadas en un momento de rabia y fueron perdonadas, pero no olvidadas. Al igual que los pensamientos, las palabras pueden materializarse y crear maravillas, pero también logran destruir. Uno de mis proverbios chinos favoritos dice: “Eres esclavo de tus palabras y dueño de tu silencio”.  Ten en cuenta que cada vez que abres la boca, puedes causar un efecto de por vida.

Cuando enfrentes situaciones en las que te sulfuras y pierdes el control, antes de reaccionar, respira profundo tres veces y piensa muy bien lo que vas a decir. Jamás permitas que las emociones del momento te empujen a decir cosas de las cuales te arrepentirás, y además no reflejan al ser humano que en realidad eres. A ese niño burlón de mi escuela le debí haber preguntado: ¿Sabes lo que tienen en común una pistola, una granada y tu lengua? ¡Las tres pueden causar mucho daño.

*Maria Marín es motivadora, columnista internacional y personalidad de radio. Ella es autora de Mujer Sin Límite. Visite su sitio: www.MariaMarin.com

Por: María Marin / Usted encontrará éste artículo en:
http://mujer.mundoejecutivo.com.mx/articulos.php?id_sec=35&id_art=824

Comentarios (0)add
Escribir comentario
Pequeño | Grande

security image
Escribe los caracteres de la imagen


busy
 
Regístrese en PayPal y empiece a aceptar pagos con tarjeta de crédito instantáneamente.

ads 



NUEVA-Encuesta

¿Cuál de los siguientes servicios te gustaría encontrar en nuestro portal?
 

 

Compre en MercadoLibre

Revistas de interés